21 de mayo de 2013

CRIANZA INSTINTIVA

Nos ahorraríamos mucho tiempo, dinero y energía si a la hora de criar a nuestros hijos nos dejáramos guiar por nuestro instinto. Se que a veces es difícil hacerlo porque puede parecer incompatible con nuestra comodidad y porque el instinto es algo que poco a poco a través de los años y de diferentes "avances" hemos dejado de escuchar.

Nada más nacer ya nos separan de nuestras crías con el fin de revisarlas y ver que todo este bien. Para el resto es solo un metro de distancia pero el bebé y la mamá pueden sentirlo como kilómetros. Ese bebé solo conoce a su madre: su olor, su voz, su respiración... y de repente no hay nada de lo que conoce cerca, así empezamos nuestra vida.
Nos empeñamos en crear una habitación especial para nuestro bebé. La pintamos, amueblamos, decoramos con ositos y le ponemos el elemento principal: la cuna (y muchas veces una sillita cómoda para que la mamá le de el pecho o el biberón). Todo esto lo hacemos con el fin de que el bebé tenga su espacio y esté más cómodo pero no olvidemos que de forma encubierta lo hacemos por la comodidad de los padres. Así no le oiremos en cuanto haga un ruidito, ni nos molestará en nuestro espacio y rápidamente podremos recuperar nuestra intimidad.
¿Os imagináis a cualquier mamífero haciendo algo así? Porque no olvidemos que somos mamíferos y los mamíferos duermen con sus crías para darles calor, seguridad y alimento durante la noche. Os aseguro que es mucho más fácil y placentero dormir con tu cría y sentirla cerca.

Lo mismo podríamos decir de sustituir la lactancia materna por el biberón (más dinero, más trabajo, más incómodo y mucho menos beneficioso) y de tantas y tantas cosas que hacemos con nuestras crías: dejarlas en guarderías a edades tempranas en vez de pasar tiempo con sus madres y padres, no cogerles en brazos cada vez que lo necesitan, sustituir el pecho materno por un chupete, alimentarles a base de papillas especiales cuando perfectamente pueden comer alimentos como los que comen sus padres con control y vigilancia...  esto solo requiere tiempo, dedicación y recuperar el instinto que os aseguro todos tenemos.

Raquel Lopez Tamames

No hay comentarios:

Publicar un comentario