14 de agosto de 2013

COMERSE EL ABRIGO

Con frecuencia al estudiar la mejora del rendimiento energético de una vivienda, nos encontramos importantes pérdidas de calor a través de numerosos puentes térmicos y una envolvente insuficiente.
La solución, suele empezar por subsanar los puentes térmicos que habitualmente están en las carpinterías de fachada y pilares o cantos de forjado en contacto directo con la intemperie.
Después, hay que reforzar el aislamiento. Esto se puede hacer interior o exteriormente.
El aislamiento interior tiene el inconveniente de que resta espacio útil, pero suele ser más fácil y económico de ejecutar y es el elegido en la gran mayoría de los casos.
El aislamiento exterior es siempre más eficaz, pero generalmente más costoso en términos económicos.
Hay que tenerlo claro, si se puede elegir el aislamiento por fuera. Para entendernos:
Si tienes frío, el abrigo, ¿te lo pones o te lo comes?



No hay comentarios:

Publicar un comentario